HASTA CUANDO LA INSEGURIDAD…???
Diversos eventos de corte muy nefasto han sido la característica general de las noticias durante lo que va del año. Asesinatos, ejecuciones, secuestros, levantones, extorsiones y agresiones a la integridad personal de los ciudadanos son la nota cotidiana. Varios elementos de primer nivel de las fuerzas policíacas de la entidad y de los niveles municipales han sido atacados –varios de ellos asesinados–, sin que medie investigación efectiva, o explicación aceptable. No se sabe nada, ni hay explicación, seguimiento o solución de tan infaustos eventos.
Reporta la prensa, cuando suceden estos deplorables hechos, a pregunta expresa al representante de la autoridad sobre el origen o los pasos para corregir o prevenir tales hechos, solamente una escueta y lacónica respuesta, señalando que se está investigando y que en su momento se informará al respecto. Así se dijo en el caso del asesinato de Marcelo Garza y Garza –en ese entonces–, y es fecha que aún se desconocen los resultados de la investigación y de los culpables. Y así tantos y tantos casos. En ocasiones, curándose en salud (para anticipar las críticas) mencionan –con cinismo y descaro—que es posible que la situación arrecie y se pongan peor las cosas. Así lo han dicho, desde las más altas autoridades del estado, hasta los responsables en los niveles medios.
Inconcebible, pero creíble, porque sucede en Nuevo León, y se encuentra documentado. Es información que no puede negarse, no sujeta a discusión sobre si sucedió o no.
En las mediciones que se llevan a cabo a través del Instituto de Estudios Políticos y Sociales de Nueva Alianza, se detecta consistentemente, semana a semana, desde inicios del presente año (cuando se comenzó a llevar a cabo la medición) que la INSEGURIDAD es el principal problema que aqueja a la población, registrando un porcentaje elevadísimo, de mas del 50%, entre las principales preocupaciones de los ciudadanos del Estado de Nuevo León. Adicional a lo anterior, mencionan los encuestados con una ponderación del 11% que el pandillerismo también mortifica profundamente a los habitantes de los barrios de la zona metropolitana.
Diferentes programas y propuestas se han ventilado por parte de los responsables estatales y municipales, las mas de las veces para avasallar en los medios a los contrincantes partidistas, ya sea unos formando alianzas para establecer policías (donde subyace primero la afiliación partidista como base de la asociación), o los otros descalificando los esfuerzos tendientes a lograr un mínimo de homogeneidad en la operación de las corporaciones policíacas.
Se dieron absurdos de separar por calles las responsabilidades de la policía estatal respecto de las municipales, y de no encontrar apoyo entre unos y otros, solamente por brincar las áreas que delimitaban sus respectivas zonas. Otra de las supinas torpezas de los representantes municipales, ha sido la de negar la coordinación de sus respectivas fuerzas a la directriz estatal, solamente por ser de diferentes partidos, enseñando su gran ignorancia y pésimo conocimiento de sus responsabilidades, al olvidar que se tiene la responsabilidad y obligación de gobernar para todos los ciudadanos, sin distingos partidistas.
Empero, todo esto evidencia una cultura política, con características de subdesarrollo, ignorancia, incompetencia y atraso mental.
Pero también implica lo anterior la presencia de un nivel de connivencia, complicidad y corrupción, sea por omisión o por comisión. El Presidente Calderón señaló la semana pasada un: YA BASTA. Desafortunadamente tales convocatorias se quedan como Simón: clamando en el desierto.
Indispensable establecer una coordinación y frente común entre fiscales, policías y jueces para el seguimiento y enjuiciamiento de los grupos delictivos. Asimismo resulta indispensable exigir a nuestras autoridades que realicen cierta y cabalmente una depuración de los cuerpos policiales con profesionales que tengan experiencia en esa tarea y no solo antecedentes partidistas, que se simplifiquen los procesos de procuración y administración de justicia, y sobretodo que se comporten a la altura de las exigencias del día de hoy, para concitar la credibilidad y simpatía de la población para que ésta se sume, junto con ellos, a las tareas de combatir todos los elementos causales de la inseguridad.
A la fecha, la población teme mas a las policías, que han dado debida cuenta y evidencia de su turbio comportamiento, y que incluso declaran –con la moral totalmente torcida—su simpatía para pasarse al bando contrario, porque los tratan mejor que los incompetentes y corruptos jefes con que actualmente cuentan, y que no les dan el ejemplo de honestidad, cabalidad, ética y comportamiento moral intachable. Inconcebible nuevamente…!!! Pero es innegable, y también sucedió en Monterrey, el fin de semana pasado.
La ciudadanía no aguanta mas. Hay necesidad de acciones efectivas, no de pronunciamientos y proclamas vacuos. Hacen falta resultados y éxito. Y recuérdese que la prueba del ÉXITO, solamente es el ËXITO, en eliminar estas lacras y establecer mecanismos que prevengan situaciones delictivas. Gary Becker, Premio Nobel en Economía en 1992, evidenció que esto sucede cuando el crimen es correlativo con el castigo, no cuando la impunidad es la divisa natural que campea entre la sociedad.