CALDERON: DOS AÑOS DE EJERCICIO PRESIDENCIAL
Hoy corresponde enviar al Congreso de la Unión el informe por los primeros dos años de ejercicio presidencial, que corresponden realmente a solo 21 meses exactos. A pesar del corto tiempo, pueden comentarse un sinnúmero de cosas, además de poder extrapolar algunas otras, respecto del remanente del plazo sexenal, en caso de que llegare a cumplirse….
Después de una campaña aciaga, totalmente desprovista de planteamientos y tesis sobre el futuro del país, destacó el candidato Calderón, por ser el menos malo de los tres principales contendientes que intentaban obtener la Presidencia de la República. Finalmente obtiene un discutido triunfo por una mínima ventaja, que a posteriori ha sido cuestionada en diferentes partes, y donde un investigador –José Antonio Crespo—evidencia, mediante el estudio (minucioso a la vez que riguroso) de 150 de las 300 actas distritales, la existencia de un número de votos irregulares similar a la diferencia con la que se asignó el triunfo a Calderón. Y, esto sin contar los casi 900 mil votos cancelados por motivos diferentes, que triplicaban el monto de la ínfima diferencia que acreditó el triunfo.
Frágil soporte electoral para sustentar la Presidencia de la República. Paradójico también, que en un país donde mas de la mitad de la población se ubica estadísticamente por debajo de la línea de pobreza (grupo demográfico con una ingesta diaria inferior a 1,800 calorías), triunfe un partido mas bien representativo de la burguesía.
Posiblemente la mejor manera de valorar el desempeño de este primer tercio del período, pudiera objetivizarse cotejando algunos de los ofrecimientos de campaña contra las realizaciones efectuadas, o en curso de materializarse.
Una de las cuestiones primarias, como es el cumplimiento de la Constitución y demás leyes, no se ha dado cabalmente, al transgredir las mismas en la propia formación del Gabinete, ya que a pesar de exoneraciones pedidas a modo, el hecho es de que miembros del mismo violentan las disposiciones existentes, mediante el manido recurso de tráfico de influencias en el ejercicio de cargos públicos, con manejos duales, siempre en beneficio particular de los involucrados.
De sobra comentar, lo gravoso para la sociedad, en la existencia de un total estado de inseguridad a lo largo de todo el país. Esta situación conlleva obviamente a la violación de todos los dispositivos legales y a la inexistencia del estado de derecho, con todas las consecuencias que esto implica.
Sinónimo de Calderón era señalarlo como el “Presidente del Empleo”, otra fallida promesa de campaña, que no solo no se ha cumplido, sino se ha revertido en sus resultados, ya que los niveles de desempleo se han incrementado, considerando los bajos y raquíticos niveles de crecimiento de la economía.
Independientemente de las causas, el hecho es que la estabilidad de los últimos años se ha fracturado, y los niveles de inflación registrados al día de hoy se encuentran muy por arriba de las estimaciones originales. Casi al doble de lo que inicialmente se presupuestó, casi 6% en vez del 3% presentado a principios del año. Salvo algunas acciones ejercitadas por el banco central, no se encuentran políticas específicas en esta materia para contener el incremento en los niveles de precios.
La tasa de crecimiento prevista para este año –2.4%–, se clasifica como la más baja de América Latina. Se intenta explicar este relativo estancamiento de la economía mexicana, sobre la perspectiva causal de la recesión norteamericana; sin embargo, a pesar de ello –y perteneciendo al bloque económico del TLC– Canadá no está en ese problema, así como tampoco otras naciones de Sudamérica. Tampoco se dan políticas efectivas contracíclicas para sortear las dificultades provenientes del exterior.
En materia política se observan errores de instrumentación por parte del “Gabinete de Amigos”, producto de la ignorancia, inexperiencia, falta de capacidad, y sobretodo, en ocasiones, la prevalencia en las decisiones del interés particular sobre los de la sociedad, en el desempeño de las delicadas tareas de Estado.
Posiblemente lo más importante radica en la falta de un proyecto nacional que aglutine el interés general de la nación. Del análisis del Plan Nacional de Desarrollo, presentado en mayo del 2007, no se desprende una convocatoria y un propósito de país, sino simplemente acciones diversas y dispersas, que instrumentadas por operadores incompetentes han tirado al fracaso las intenciones de avance.
Todo esto ha generado una situación de cuestionamiento e incredulidad en el Gobierno. Versiones de todo tipo se ventilan en la actualidad. Grave la atmósfera existente, ya que no se dan las expectativas de mejoría, sino más bien apunta el inmediato futuro a situaciones más difíciles y tiempos de crisis. No se dan los vectores que pudieran generar la confianza que la sociedad reclama. Imperativo impostergable cambiar el rumbo y actuar de inmediato, antes que se acrecienten las dificultades que se vislumbran para el mediano plazo…..!!!