EL DEPORTE, OTRA CATÁSTROFE NACIONAL
POR: MANUEL PEREZ RAMOS
Muchos son los factores que influyen en la baja calidad de nuestros deportistas: la falta de una infraestructura adecuada, la deficiente educación física en el sistema escolar, entrenadores mediocres, falta de maestros de Educación Física en las escuelas públicas, la corrupción en las instancias deportivas, una deficiente alimentación, la ausencia de una política de estado en la promoción del deporte, y el amiguismo y compadrazgo en los puestos directivos.
Además, también hay que considerar el centralismo y favoritismo en la selección de los deportistas, la politización en los programas de formación de atletas, el acoso sexual de entrenadores a los pupilos, la supuesta incursión del narcotráfico en el fútbol, y un largo etcétera, que finalmente refleja la calidad política, moral y la concepción deportiva del gobierno que tenemos.
Esta baja calidad deportiva y los factores que la propician quedan plenamente evidenciados cada cuatro años. Hoy, los juegos olímpicos de China 2008 no son la excepción, sino la regla de nuestra mediocridad. Y también, cada cuatro años nos alarmamos y todos en santa cruzada prometemos unirnos para mejorar el deporte. El resultado de esta promesa, también lo sabemos: no hay avance, e inclusive en este momento hay retroceso.
Culpables y responsables de esta catástrofe somos todos. Sin embargo, el deporte de competición es asunto público y por lo tanto, es asunto del gobierno; quien a través de su función de pedagogía política debería crear las condiciones morales, económicas y políticas para formar atletas de calidad. Pero ya ve usted, tenemos un gobierno federal que dirige un presidente que carece de legitimación y con una agenda de gobierno que responde únicamente a lo inmediato. Además enfrascado en una lucha contra el narcotráfico y la corrupción policíaca, lucha que irremediablemente va perdiendo por graves errores de estrategias.
Y por otro lado, a dos años de gobierno sus promesas de crecimiento económico, empleos dignos y programas sociales para los menos favorecidos, son un enorme fracaso. Simplemente, los expertos en economía pronostican que para el próximo año, México será el país de América Latina que menos crecimiento económico va a tener.
Felipe Calderón ha construido un gobierno mediocre con un gabinete de ineptos y cuestionados en su integridad moral, como es el caso del Secretario de Gobernación Juan Carlos Mouriño.
Con este gobierno mediocre y directivos deportivos que han hecho de sus responsabilidades la oportunidad para incrementar sus chequeras y que se comportan a imagen y semejanza cualquier funcionario corrupto porque no hacen bien su trabajo y que tienen en el presidente el modelo a seguir, cómo podemos aspirar a formar deportistas de alta calidad.
Así como el gobierno necesita una fuerte sacudida, una política de eficiencia y eficacia administrativa y un cambio de moralidad, así lo necesita también el deporte nacional. Por lo pronto, volvamos a retomar una de las promesas que las autoridades deportivas y educativas hacen cada vez que se presenta esta catástrofe: La Educación Física desde los primeros años escolares.
Pero para que sea eficiente, es necesario formar maestros sumamente capacitados. La licenciatura en educación básica que se ofrece en las escuelas normales ha pasado más penas que glorias. Aquí en Nuevo León, tal licenciatura estuvo cuatro años suspendida porque no había alumnos, y en estos momentos son muy pocos los estudiantes que la están cursando, ¿quiere saber por qué casi no hay alumnos? Porque no hay plazas para ellos, porque las autoridades educativas consideran un gasto superfluo tener un maestro de Educación Física por escuela. Para ellos es preferible que cualquier maestro dé estas clases, sobre todo en el sistema estatal.
Hemos sido testigos de cosas tan aberrantes como ver a un maestro gordo con pantalones y botas vaqueras dar educación física. Y así no se puede.
Es necesario impulsar la licenciatura en Educación Física, crear estas plazas en cada escuela y que el contenido de la materia propicie efectivamente el desarrollo atlético integral de los alumnos, para que posteriormente se dediquen al deporte que más se adapte a sus cualidades físicas y que a la vez les permita destacar en eventos competitivos.
Mientras no demos estos pasos, los mexicanos seguiremos siendo muy buenos para ver el deporte, comentarlo, criticarlo, polemizarlo, y sentirnos orgullosos de que somos un país de los que mayor cobertura le damos a las Olimpiadas, pero de practicarlo y ganar medallas. ¡Nada! ¡Qué catástrofe!
Septiembre 24, 2008 at 9:31 pm
Felicitaciones por el comentario sobre el deporte nacional, muy valiente, sincero y real.
Lamentablemente nuestros funcionarios se han vuelto muy cínicos, y no les importa la crítica ni cambiar las cosas.
El análisis de la función del Gobierno, sus políticas y su gabinete, no puede ser más clara, se entiende perfectamente la posición del comentarista, y la comparto; nuevamente felicitaciones por sus página.